lunes, 16 de noviembre de 2015

DIENTES DE LECHE

Hola. Me llamo Pablo y tengo once años. Soy de Alemania. Desde hace dos años Alemania es una pesadilla, desde que está Hitler. Los días son aburridos porque no puedo salir, soy pequeño y judío.
A veces pienso en que soy muy afortunado, soy judío y la mayoría de los judíos están muertos o en un campo de concentración pero yo no. Tengo miedo, vivo con miedo. Me paso los días ecribiendo en un diario que mi abuela me regaló cuando cumplí siete años. Es de cuero con mi nombre marcado en la portada.
Os voy a explicar un poco mi día a día.
Me levanto cada mañana a las siete, si es lunes, miércoles, viernes o domingo, me ducho, pero si es martes, jueves o sábado, no me ducho, luego ayudo a mi madre a preparar el almuerzo después de que mi padre baje a comprarlo ya que yo no puedo salir de casa. Almorzamos todos juntos. Después mi padre y yo jugamos a cartas o a cualquier otro juego de mesa hasta las doce mientras mi madre limpia la casa y los platos del almuerzo. A las dos comemos y luego leeo un rato hasta las cinco de la tarde. Por la tarda mi padre y yo leemos el diario y recortamos las noticias más importantes y las guardamos en un cajón de la cocina. A las ocho cenamos y después mi madre me cuenta un cuento para dormirme y a las diez la casa ya está en silecio.
Este es mi día a día, sí, es aburrido pero prefiero eso a trabajar muy duro dentro de un campo de concentración.
Dejaré este diario cada noche debajo de mi cama, si alguien lo encuentra, que sepan que yo permanecí aquí, es duro pero lo conseguiré, saldré de esta.

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